Pan de barco, pan de pirata, bizcocho o galleta marinera

XXXLimagenCuando en el siglo XV España y Portugal se lanzan a explorar los mares del mundo con un evidente interés comercial, se origina un problema de abastecimiento del alimento básico de aquel tiempo: el pan.

Barcos de madera que pasaban meses en el mar sin tocar puerto, en los que cocer pan no era un trabajo seguro, en los que la conservación de la harina, a causa de la humedad, no era fácil, necesitaban un pan de larga duración.
La respuesta de los panaderos de la época fue el bizcocho , un pan que, como su propio nombre indica, se cocía dos veces, de manera que la humedad se eliminaba por completo y su conservación se alargaba en el tiempo.
Tal bizcocho era tan duro y seco que los pescadores lo mojaban en agua antes de comerlo.

En los relatos de marineria se le cita a veces como galleta, a veces como bizcocho

Naturalmente, no se trataba de un pan como el que hoy conocemos, sino tortas delgadas y poco fermentadas, de manera que la doble cocción elimina toda traza de humedad en las mismas.

Algunos de aquellos barcos que navegaron entre España y América se suministraron de ”bizcocho”, también conocido cómo “pan de barco”, “galletas” o “galletas marineras” producido en los hornos de Neda, donde a comienzos del siglo XVII se fundan las “Casas Reales” o “Fábricas de Bizcocho”, abastecidas por la harina de los molinos del río Belelle, algunos de los cuales todavía perduran en la actualidad.

Las galletas marineras perduraron en diversos países de América hasta la actualidad. Ahora también se producen y comercializan, con gran éxito, en Galicia.

Las Galletas Marineras son producidas exclusivamente con materias primas naturales y preferentemente gallegas, de manera que en su composición entra harina de trigo del país, que se mezcla con harina foránea de más fuerza que la gallega, harina y extracto de malta, mantequilla de vaca y lecitina de soja, que actúa como emulsionante y antioxidante natural. La empresa garantiza que ninguna de las materias primas procede de productos manipulados genéticamente.

Son deliciosas, con un aroma y sabor muy peculiar que le proporciona la mantequilla de su composición y que recuerdaespecialidades sudamericanas tales como el “pan de bono” colombiano o lo “pão de queijo” brasileño.

Pueden consumirse solas o acompañando a otros alimentos, dulces o salados. Constituyen una buena alternativa al pan, ya que su larga conservación permite tener siempre en la casa una bolsa de ellas. Además, sustituyen con ventaja a los tradicionales “crakers” en una cesta de panes variados.

Esta fabrica de pan, emplea el principio de producción responsable, usando materias primas naturales y de calidad, con un modelo de producción respetuoso con el ambiente y con una política de precio justo, aplicando márgenes comerciales razonables y no especulativos.

De momento para mi ha sido todo un descubrimiento delicioso. No puedo comer pan, pero al menos el poco que como quiero que sea lo mejor que he podido hallar , y no vulgares panes rellenos de levaduras rapidas que se endurecen con solo dejarlos enfriar

La duracion en perfecto estado de este tipo de gallega es de 7 meses, una garantia siempre que conviene tener en reserva en todas las casas

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